Ensalada “de bandera”

Más de una vez os he hablado de la importancia de la composición cromática de los platos, y de como el solo aspecto de un alimento puede hacer que resulte más apetecible ante nuestros ojos.

4 COLORES

4 COLORES

En este caso os recomiendo una ensalada que no tiene ningún secreto, solo el de resultar atractiva a la vista por sus colores, de hecho el título de este post se debe a que me recuerda casi a una bandera, a la bandera de la alimentación sana y equilibrada.

La ensalada se compone a base de zanahorias baby, palmito, remolacha y maíz dulce, podéis aliñarla con aceite de oliva virgen extra y vinagre de jerez, o bien con alguna salsa.

Pero hoy vamos a profundizar un poco más sobre uno de sus ingredientes, que dicho sea de paso, me encanta, el palmito, chonta o jebato es un producto alimenticio obtenido del cogollo de varias especies de palmera, en particular del cocotero (Cocos nucífera), la jusará (Euterpe edulis), el asaí (Euterpe oleracea), el pijuayo o pejibayo (Bactris gasipaes) y una variedad de moriche de la especie Mauritia minor, común y nativa de la cuenca del Orinoco y de otras partes de la América del Sur.

Históricamente el principal productor y exportador de palmito fue Brasil. A partir de los años noventa, Ecuador logró el liderazgo de las exportaciones; Argentina, Bolivia y Paraguay producen también cantidades importantes. Costa Rica viene siendo unos de los mayores productores en estos momentos. Hawái está produciendo este producto en el momento, pero es un proyecto relativamente nuevo, así que su exportación no es tan abundante. Francia es el principal importador.

Su alto precio se debe a que es caro de obtener, puesto que el crecimiento de una palma lo suficientemente grande para permitir su extracción insume de 10 a 15 años. Es una delicia sumamente apreciada: el rendimiento es de aproximadamente 500 g a 1,3 kg por planta.El palmito se extrae del cogollo tierno ubicado al cabo del estípite de la palma, formado por hojas aún inmaduras, del cual se elimina la corteza y las capas fibrosas y duras de su interior. Es de color blanco, textura suave y flexible, rico en fibras. Sólo en la parte más fresca del brote el cogollo resulta comestible.

1 comentario sobre: “Ensalada “de bandera””

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*