La tarta sangrienta de Escribà

Paseando por las bellas Ramblas de Barcelona he pasado por delante de una de las pastelerías más emblemáticas de la ciudad, de la que ya os he hablado en diferentes ocasiones, Escribá.

 

TARTA SANGRIENTA

TARTA SANGRIENTA

La pastelería Escribà es una de las más ligadas a mi infancia. No solo por sus insuperables monas de pascua, obras de arte hechas de chocolate, sino por el ambiente que se respira en ella, ese aire tradicional que se ha sabido adaptar a los tiempos y ahora es inmortal. No puedo pasar por delante de la pastelería (en especial la de la Gran Vía, que para mí es la más emblemática, aunque en este caso os hable de otra más céntrica) sin quedarme embobada con su siempre creativo escaparate.

La historia de esta pastelería nació en  1906,  cuando Mateu Serra i Capell, un simple repartidor de carbón, inauguró un horno de pan en la Gran Vía Barcelonesa, que en un santiamén se hizo famosa por su bella fachada modernista y por los pastissets (dulces) que preparaba su mujer, Josefina.

Al cabo de veinte años la panadería cambió a su nombre actual cuando su hija se casó con Antoni Escribà i Casas, de esta matrimonio nació el que todos conocemos actualmente como Antonio Escribà, el artista que todos los clientes de la pastelería aman y respetan  por su fina pastelería y su trabajo magistral del chocolate hasta convertirlo en arte comestible (las monas que ya he citado son tan bellas que da pena comerlas, pero están tan buenas

El arte es algo hereditario en esta familia ya que cada uno de los hijos de este genio del dulce se ha dedicado al negocio familiar, cada uno con su don: Christian dirige el negocio. Joan lleva el restaurante El Xiringuito (playa del Bogatell) y Jordi aplica las innovaciones informáticas a la creación de pasteles y otros productos.

Además de los dos locales anteriormente citados el clan Escribà tiene un tercer establecimiento en la antigua Casa Figueres de Las Ramblas. En las dos pastelerías se puede comprar tanto pan como pasteles personalizados, además de poder consumirlos en la misma cafetería del local.

Otro punto que os va a encantar: la filosofía del genio de los postres se puede leer mediante aforismos en su creativa y dinámica web, aunque me quedo con el eslogan de su firma “no solo hacemos pasteles, creamos ilusiones”.

Ya os hablé de sus delicioso panallets, pero con esta tarta sangrienta que tuve que inmortalizar al instante, se han superado.

que no se pueden desperdiciar).

 

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