Nuestro Halloween I

Hoy os ofrezco el primer relato de nuestras veladas tenebrosas en el contexto social de la bella y cosmopolita ciudad de Barcelona.

PARTY

PARTY

 

Esta noche ataviados con nuestros mejores y más terroríficos disfraces (en mi caso, el de reina de las tinieblas), hemos llamado la atención durante nuestra cena en el modesto restaurante japonés Chun (del que, de momento nunca os he hablado), restaurante que ofrece un bouffet libre con una buena relación calidad precio, la única pena es su sumamente maleducada atención y pésimo servicio, de no ser así sería un local económico altamente recomendable. El hecho relevante es que causamos tal revuelo con nuestras pintas que hasta el chef quiso salir para hacerse una foto con nosotros.

Posteriormente asistimos al evento propiamente dicho, la § 1800 § HalloweenParty organizaa por Tween, en el Hotel Omm (del que os he hablado en anteriores ocasiones en relación con su terraza veraniega), más en concreto en su discoteca subterránea, evento amenizado con música Funky y House (para terminar a última hora con clásicos de os ’70, ’80, y ’90, el momento más divertido de la noche) de la mano de los DJ’s
Simone Siel (wonder.project), Yellow Light (el.after/diva records) y Guille de Juan (playtime/la.mesa), además de incontbls mojitos de fresa y la mejor compañía.

El dress code Victoriano o Elegante no fue respetado por todos, ya que éramos una selecta minoría los que decidimos disfrazarnos, aún así las fotos corrieron tan rápido como los cocktails por nuestras venas.

En lo que se refiere al Hotel Omm, cabe destacar que ofrece alojamientos elegantes en el Paseo de Gràcia, a 5 minutos a pie de La Pedrera de Gaudí. Cuenta con una piscina en la azotea y una terraza y gastro bar con vistas excelentes.

Todas las habitaciones del Omm incluyen un balcón y presentan una decoración elegante y contemporánea. Tienen vistas al Paseo de Gràcia o al jardín interior del hotel, y están equipadas con TV vía satélite, conexión Wi-Fi gratuita y un baño grande. El spa del Omm dispone de baños de vapor, gimnasio y una selección de tratamientos, incluyendo faciales y de aromaterapia.

El hotel alberga un restaurante con estrella Michelín, el Roca Moo, gestionado por el Celler de Can Roca y especializado en cocina moderna catalana, del que ya os dije que resultó una decepción en mi primera y única visita año atrás, en sus albores. Antes de llegar al Moo, en la planta baja del hotel, podemos disfrutar del bar Roca, que propone una selección de comida callejera innovadora y platos para compartir.

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