Revuelto de anchoas y tomates

Cuando hay buen pan medio camino ya está recorrido. Me explico, cuando hay buen pan cualquier cosa con el que lo acompañes hará un equilibrio perfecto y con poco harás un algo magnífico. Me suele pasar en mi casa, una que es panarra convencida y siempre procuro que haya de mi pan en casa. Con mi pan una simple ensalada o un revuelto como éste toman otro tono y saben mucho mejor. Tenía unas antxoas, no suficientes para cenar los tres pero todo tiene solución, soy de las que multiplican los panes y los peces pero sin hacer ningún milagro. Bueno, o haciendo el mismo milagro que hacen muchas familias para dar de comer a los suyos. Me imagino que muchas de esas familias que no llegan a final de mes buscan la trampa, la triquiñuela y tiran de imaginación para comer todos los meses. Yo abro el frigorífico y me quedo pensando unos segundos, miro, rebusco y oigo una frase a lo lejos: “¿qué hay para cenar?”. No soy de esas personas que saben a la perfección qué se come el lunes, martes, miércoles… Admiro a esa gente que es capaz de llevar ese tema como si la casa de un colegio se tratara. Me gusta más actuar sobre la marcha como cuándo voy al mercado sin nada apuntado en un papel, tan sólo unas cuantas ideas en mi cabeza y los ojos bien abiertos para ver lo que se cuece ese día en el mercado. La receta de hoy no me llevó más de 10 minutos prepararla así que no hay excusa.

 revuelto de anchoas y tomate

Ingredientes.

unas 6/8 antxoas por persona (dependiendo del tamaño)

2 huevos por tortilla

Unos cuantos tomates pequeños

Un puñado de perejíl fresco

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Buen pan para acompañar

 

Proceso.

empezaremos limpiando las antxoas y dejándolas sin espina. Cortaremos los tomates a la mitas y los saltearemos ligeramente en la sartén dónde vayamos a preparar el revuelto. Seguido añadiremos las antxoas en lomos con su punto de sal, antes de que pierdan el color crudo en su totalidad añadiremos los huevo que habremos batido a parte con su punto de sal y parte del perejíl picado. Para que el revuelto nos quede bien cremoso lo cocinaremos prácticamente fuera del fuego con el calor que pueda tener la sartén y sin parar de remover, podemos p0nerla al calor pero muy suave si vemos que le falta un poco. Antes de servir añadiremos un poco más de perejíl fresco.

proceso

¡Buen provecho!  On egin!

 

1 comentario sobre: “Revuelto de anchoas y tomates”

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