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Cover: Cómo cocinar sin morir en el intento

02ago 11

Cómo cocinar caracoles al ajillo

Los caracoles son un manjar para el que no todos los paladares están preparados. Sin embargo, son un ingrediente con el que se pueden hacer diferentes tipos de comidas. Desde caracoles con arroz, en guisos con pescados o carnes o, como en este caso, caracoles sazonados y mezclados con sencillos condimentos. Este modo de cocinarlos es una receta genial para hacer unos entrantes o para picar mientras tomas unas cervezas (echadle un ojo al blog Entre vinos y cervezas y comprobad cuáles son las ideales para este plato).

Lo más importante es tener las nociones básicas para limpiarlos de forma adecuada. Una vez hecho esto, lo demás es coser y cantar. Aún así, si después de leer cómo se hace, se os quitan las ganas de cocinarlos, ya se venden en los comercios caracoles en lata (de los congelados olvidaos, porque no son demasiado recomendables para la salud), limpios, purgados y precocidos, que están listos para que los cocinéis.

Caracoles al ajilloPreparación previa

Purgar los caracoles: aunque os parecerá un poco salvaje es necesario someter a los caracoles a un ayuno durante un par de semanas antes de consumirlos. Guardadlos por ejemplo en una red y en un lugar a la sombra y bien ventilado. El caracol en este tiempo creará una especie de tapón para hibernar, consumiendo los restos de comida que le queden.

Limpiar los caracoles: Lavadlos sólo con agua abundante. Otra forma que a mí no me gusta nada es colocar los caracoles en un cacharro grande, perforad con la punta de un cuchillo el tabique de la concha de aquellos que la tuvieran, agregad tres puñados de sal gorda, un vaso de vinagre y otro de agua tibia. Una vez hecho esto, habrá que dejarlos durante unas horas (5 como mínimo) y removed cada media hora aproximadamente, para que se limpien bien. Cada hora y media cambiad el agua, a partir de la segunda vez, que el agua sea fría y seguid moviendo, hasta que se eliminen por completo la arena y la baba de caracol.
Por último pasadlos a una cazuela grande uno a uno. Los que veáis muertos hay que tirarlos.

Engañar a los caracoles: Hay varias formas. Una de ellas es poniéndolos  en una cazuela y añadir agua fría hasta que les cubra y poniéndolos a fuego lento.
Cuando veáis que sobresalen un poco subid el fuego. La espuma que comience a salir las vais quitando con la espumadera. Si el agua está sucia, ponéis otra cazuela con agua a hervir con una ramita de tomillo y mientras sacáis los caracoles, los ponéis en un colador bajo un chorro de agua, para eliminar el agua anterior. Los metéis en la nueva cazuela cuando empiece a hervir y los dejáis ahí durante 15 ó 20 minutos. Podéis guardar el agua para usarla después en la receta.

Otra forma es lavarlos con abundante agua hasta que echen toda la tierra y las babas. Cuando estén limpios, ponerlos en un cacharro grande llenadlo de agua y cerradlo herméticamente,  dejar así un día. Una vez  muertos, habrá que colocarlos en una cazuela hirviendo (pero que no sea a temperatura media) para limpiarlos de arena y babas tantas veces como sea necesario.

Aunque mi método favorito es ponerlos al sol con una cazuela grande y agua caliente. Poned en el borde de la cazuela sal y humedecedla. Así evitaréis que escapen. Dejadlos ahí 1 hora y después poned otra cazuela a hervir durante media hora más.

Una vez listos, podemos empezar con esta receta de caracoles.

 

Ingredientes

  1. 1 kl. de caracoles
  2. 50 gr. de champiñones naturales
  3. Cuatro dientes de ajo
  4. Una ramita de tomillo
  5. Un manojo de perejil
  6. Dos hojas de laurel
  7. Un vaso de aceite de oliva
  8. Sal gorda

 

Preparación paso a paso

  1. Una vez terminada la preparación previa de los caracoles, escurridlos y cocedlos durante una hora, con el laurel y el tomillo (sólo en el segundo, o tercer caso o si has optado finalmente por comprarlos ya preparados, pues en el primero ya los tenemos listos).
  2. Mientras cuecen los caracoles, pelad los ajos y quitadles la parte central. Habrá que meter las ramitas de perejil y coger las hojas para picarlas  junto con el ajo en un mortero. Cortad los champiñones en láminas.
  3. Preparad una sartén con un poco de aceite y ponedlo a temperatura media, cuando el aceite esté caliente añadid el ajo y el perejil picado, las láminas de champiñones y la sal gorda y cocer hasta que quede dorado el ajo.
  4. Sacad los caracoles y ponedlos en una fuente para servir. Quitad la sartén del fuego y dejad que se enfríe. Cuando el aceite esté tibio rociar los caracoles con él.

Tiempo de preparación: 15 minutos

Tiempo cocción: 5 minutos

Número de raciones: 4

Dificultad: 5 de 5

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5 comentarios

  1. […] 1 coliflor 2 remolachas cocidas 4 zanahorias 4 huevos 400 gr de bacalao seco 4 alcachofas 1 kg de caracoles de mar 3 ramas de tomillos 1 hoja de laurel […]

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  2. […] y caracoles” y su sabor es tan especial como indescriptible. Hay que comerlo para entenderlo. Los caracoles en la gastronomía son amados y odiados por igual, a muchos nos parecen un manjar exquisito y a […]

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  3. […] Granado en el que ya se daban detalladas instrucciones de cómo limpiar, purgar y conservar los caracoles así como prepararlos fritos y guisados. Empiezan a aparecer recetas publicadas en libros a partir […]

    Responder
  4. […] son: la escudella (de la que os he hablado largo y tendido con anterioridad), lentejas con arroz, caracoles a la llauna (exquisitez catalana de caracoles al horno con vinagreta), costillas de cordero fritas […]

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  5. Hola colegas estoy buscando hacer una pequeña formacion de como se conservan los caracoles guisados en cajitas para comercializarlos.
    Gracias

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Acerca de Manuel Hernando

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Cómo cocinar sin morir en el intento es el blog de Manuel, un espacio donde la cocina se convierte en un arte al alcance de todos. Aquí encontrarás recetas fáciles, sencillas y, sobre todo, sabrosas, que pueden prepararse en un abrir y cerrar de ojos y sin ningún tipo de dificultad. Con la ayuda de Manuel podrás convertirte en todo un chef. ¿Estás preparado para ponerte manos a la “cocina”? Sobre Manuel

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