Osteria Di Clemenza

Hace unos días, sin motivo especial pero con muchas ganas por parte de todos, estuvimos cenando con nuestros amigos Mar y Javier, en un restaurante italiano muy auténtico en bodega y cocina, aunque con una decoración moderna, luminosa y elegante que no tiene mucho que ver con los típicos italianos “auténticos” de manteles de cuadros rojo-blanco y roscos de parmesano grandes como ruedas de tractor decorando las esquinas.

El restaurante en cuestión es La Ostería di Clemenza (Ortega y Gasset, 52) y cenamos muy bien. Y no sólo cenamos muy bien sino que además lo pasamos estupendamente.

El local es agradable-no muy grande: poco más de treinta plazas- , el servicio muy atento y enterado de lo que se trae entre manos y la comida, buenísima.

La Ostería di Clemenza lleva abierta al público desde este pasado septiembre en que Sebastián López y Juan Carlos Ramos decidieron abrir en el Barrio de Salamanca una Ostería -espacio culinario a medio camino entre la Trattoría y el Restaurante, en el que se pudiera probar una cocina tradicional italiana, de mercado, que dejara de lado los típicos estereotipos de las pizzas y los macarrones. La experiencia de estos socios viene precedida por éxitos como La Gastroteca de Santiago (Plaza de Santiago, 1), Taberneros (Santiago, 9  y Matritum (Cava Alta,17), todos ellos restaurantes recomendables en el más puro Madrid de los Austrias.

Con este background a cuestas, la experiencia de comer y el beber bien, está garantizado.

El resultado es este espacio en el que se pueden degustar platos típicos de diversas regiones de Italia, por otro lado, bastante desconocidos para el español medio.

El éxito de estos platos que ofrece Di Clemenza está en la calidad  de la materia prima y en la buena mano del cocinero.

Nosotros , para empezar nos tomamos unas Peroni, que a mí es una cerveza que me gusta mucho y me hace recordar mis queridos viajes -o para ser exactos, mini escapadas de fin de semana con amigas por Italia-.

Con las cervezas atacamos una serie de entradas-aperitivos que eran cada cual más rico: sardinas rebozadas sobre pisto de pimientos, vieira gratinada, albóndigas de salmón y un surtido de embutidos italianos muy buenos.

Después, cada uno eligió un plato y yo tomé unos raviolis rellenos de patata y queso con jugo de tomate y menta que estaban imponentes.

La pasta estupenda pero el resto de segundos platos, también muy buenos, con gran variedad de pescados y diversos guisos de carne de distintas regiones .

La bodega, muy bien surtida y a precios bastante razonables. Por ello los dueños manejan este tema de forma impecable desde hace años.

Los postres caseros también tenían muy buena pinta y nos decidimos por compartir una panna cotta y un tiramisú. Excelentes.

En definitiva, un restaurante muy recomendable, y con una altísima relación calidad/precio

Tiene también una terraza muy agradable que vimos que la estaban acondicionando ya para el invierno. Una alternativa más a disfrutar.

1 comentario sobre: “Osteria Di Clemenza”

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