Restaurante El Escondite

Dentro del programa de festejos que tuvimos estos días atrás -parece que todos los amigos se pusieron de acuerdo a la vez para convocarnos ese mismo fin de semana en el que salimos un montón de veces-, estuvimos una noche cenando con Nerea (la de la riquísima receta del bobotie), David, Álvaro y Ricky. Nos propusieron  El Escondite de la calle Villanueva.

Aparte de la alegría que nos dio reencontrarnos, ya que desde que no somos colegas de trabajo nos vemos más bien poco, pasamos un rato muy divertido y debo decir que, la cuestión culinaria tampoco estuvo mal.

Que yo sepa hay dos restaurantes El Escondite en Madrid: uno en Alberto Alcocer y otro, al que fuimos esta vez, en Villanueva, 26

Son sitios de ambiente agradable frecuentados por gente joven y donde la comida es imaginativa en plan tapeo y no se pasan en el precio.

Están muy ricas unas minihamburguesas servidas con sus tradicionales salsas de mostaza, ketchup y mayonesa. En una fuente de pizarra te sirven 8 hamburguesitas que están francamente buenas tanto el panecillo como la carne.

 

 

 

También tomamos una tempura variada muy originalmente presentada aunque no se distinguían muy bien los distintos sabores de las diferentes verduras.

 

Como platos fuertes pedimos unos tacos hechos con un pan muy rico situado a medio camino entre el brioche, el pan  y la pita. Para mi gusto era original pero un poco complicado de comer. el relleno estaba falto de vidilla. Lo pedimos “no muy picante” y, efectivamente, no picaba nada. A lo mejor esperábamos los típicos tacos mejicanos y por eso el plato nos defraudó un poco.

Los que quedaron encantados fueron los que tomaron hamburguesa de atún , unos con huevo poché y otros con mayonesa de wasabi. Por lo visto-yo me peleé con un taco-, eso sí que estaba de miedo.

De postre, como nos habíamos puestos ciegos con todo lo que picoteamos, pedimos una tarta de galletas entre todos. Para mi gusto estaba muy rica, dentro de la sencillez del asunto, claro, aunque estaba presentada de una forma un tanto desordenada con chocolate, Lacasitos, nata… Un poco más de minimalismo en el arreglo habría mejorado, por lo menos en el terreno estético, este plato.

Bueno, en definitiva, El Escondite es un sitio recomendable para ir un grupo de gente y disfrutar de una cena agradable sin salir desplumados.

A la hora de escribir estas líneas me acuerdo del buen rato que pasamos y, me acuerdo muy poco de lo que realmente comimos. Menos mal que la prodigiosa cabecita de Nerea me ha echado un cable y ha puesto nombre a muchos de los platos que yo los tenía un “poco en nebulosa”. Vamos, que es una forma poética de decir que no me acordaba ni de la cuarta parte de lo que cominos.

¡Nerea, David!, hay que repetir otra pronto. Álvaro se ha ofrecico a convocar él, pero me temo que trabaja demasiado y la próxima va a tardar. Esperemos que no sea así

 

1 comentario sobre: “Restaurante El Escondite”

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