Restaurante Samara, un restaurante egipcio en Chamberí

Estuve comiendo con mi hijo Ignacio hace ya bastantes días en el restaurante egipcio Samara. Va pasando el tiempo y todavía no había hecho reseña del lugar para de fogones y hombres. Como desgraciadamente, debido a los disturbios que azotan últimamente El Cairo las noticias sobre Egipto abren y cierran estos días todos lo Telediarios, me he vuelto a acordar de que estoy en deuda y no quiero dejara pasar más tiempo porque el restaurante me gustó mucho y comimos muy buena comida árabe, egipcia, para ser exactos.

El restaurante Samara (Cardenal Cisneros, 13) se encuentra en pleno centro de Madrid, en la zona de Chamberí.

Se trata de un restaurante modesto – de la decoración prefiero no comentar porque ya sabemos que la estética árabe no es precisamente minimalista. Eso sí, está todo muy limpito y ordenado.

Pues en Samara sirven unos cuscús que quitan el hipo. Además, uno de los días de la semana -creo el jueves-, es “plato del día“,  con lo cual, por  8,50 euros te  metes entre pecho y espalda uno de los mejores cuscús de Madrid.

Nosotros -ya os he comentado otras veces como zampa Ignacito- pedimos un montón de cosas, porque llegamos con un hambre canina y todo nos apetecía. Entre las diferentes delicadezas que tomamos estaba una pastela riquísima -me encantan las pastelas y tengo una receta bastante sencilla y que sale muy buena. En otra ocasión la colgaré en el blog-. También tomamos un humus muy aromático, unas brochetas de Kofta – carne de ternera picada y especiada, asada al carbón-muy bueno, por cierto. Tomamos también bamia guisada con tomate -es una verdura curiosa y gelatinosa que yo no había probado nunca pero que me gustó, ensalada de yogurt con pepino y hierbabuena, muy refrescante, tipo las ensaladas griegas.

Los menús del día de Samara cambian cada día de la semana pero el restaurante ofrece también todos los días la opción de pedir lo que llaman “bolsillo” -pan de pita relleno de algún tipo de carne. Es una alternativa a la hamburguesa guarrindonga mucho más sana, sabrosa y económica.

Para rematar la semana, los sábados se pueden tomar diferentes tipos de cuscús -de cordero, ternera, pollo o vegetariano. Salen un poco más caros que cuando este plato forma parte del menú del día, pero están estupendos y son supercopiosos.

De postres, tienen los típicos dulces árabes tan empalagosos y ricos como calóricos, hechos a base de miel y frutos secos. Si al final de la comida -fue el caso- uno acaba que no puede ni pensar en meterse ni media caloría más “pal cuerpo”, siempre se puede acabar con un rico y digestivo té moruno con menta.

Pues eso: ¡A probar e lcuscús de Samara! . Y la harira, y los bolsillo y la pastela…

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