Oleoteca La Chinata en Chamberí

El otro día salíamos Mar y yo de una conferencia y por pura casualidad nos topamos con una tienda que nos trasmitió muy buenas vibraciones. Se trataba de La Chinata (Bravo Murillo, 4) y entramos a ver qué se cocía en un establecimento que lleva al lado del nombre, el título de  oleoteca.

Pues en La Chinata pudimos encontrar todo tipo de manjares  relacionados con el mundo del aceite, la  aceitunas y otros productos agrícolas  y ganaderos que se desarrollan en los campos y dehesas donde crecen los olivos.

 

Chinata

 

La tienda nos encantó. En sus ordenados estantes pudimos contemplar una gran variedad de aceites -por supuesto-, pero también de aceitunas, conservas, patés, vinagres, pimentones, quesos,  comida preparada , mermeladas, frutas en conserva, embutidos, chocolates, dulces y hasta productos de belleza.

Todo ello en una cuidada presentación y elaborado con ingredientes de máxima calidad.

Yo todavía no había oído hablar de estas tiendas pero La Chinata, que inicia su andadura en 1932 por la extremeña Sierra de Gata, tiene alrededor de diez tiendas en la Provincia de Madrid y hasta una veintena en toda España.

Son espacios agradables donde no sólo se venden estos productos tan exquisitos,. En las tiendas de La Chinata se ofrecen consejos de cocina, rcetas elaboradas con buenos aceites como base y se dan catas y cursos para ayudar a divulgas la cultura del aceite, una de las joyas de nuestra gastronomía y nuestra economía y a la que tan poco hemos valorado tradicionalmente. Han tenido que venir los italianos y los franceses a cobrar a millón sus botellitas de dorado líquido para que nos hayamos puesto las pilas en cuanto a lo de la valoración que merecen estos productos.

En La Chinata nos ayudaron amablemente a escoger entre la enorme cantidad de alimentos que allí tenían. De la amplia selección de aceitunas, yo, como curiosidad y por probar cosas nuevas, me decidí a comprar  un tarro de aceitunas confitadas, que resultaron tener un curioso sabor mezcla de acre y dulce, distinto y muy agradable y otro tarro de aceitunas picantes, de lo más estimulantes para el aperitivo.

También llevé para casa unos vinagres aromáticos de frambuesa y tomate. El primero aún no lo hemos probado -es más corriente encontrarlo en otros sitios- pero el de tomate está muy rico y da un gusto estupendo a una simple ensalada de lechuga. Aliñada además con con buen aceite virgen extra, claro.

Y hablando de estos temas, en la tienda tenían conservas en  AOVE y yo me volvía loca con qué rayos sería el “aove” hasta que caí en la cuenta de que era la forma erudita -o repipi- de llamar al aceite de Oliva Virgen Extra. ¡Pa habernos matao!

También me traje para casa un paté de alcachofas que está estupendo, con un sabor intenso y fresco a alcachofa y aceite. Además sde sanísimo.

Tenían allí también gran variedad de patés de aceituna, tipo tapenade, que no me traje porque me conozco u cuando las tengo a mano no me separo de la barra de pan.

A lo que no pudimos resistirnos es a llevarmos cada una a su casa una torta de aceite que ofrecían en la tienda en plan degustación y que, pese a su aspecto de tartazo, estaba para morirse.

Ya me he agenciado la receta y en cuanto pueda la hago, porque en casa nos hemos puesto todos a zampar torta como locos y, como decía una amiga respecto al jamón serrano: con lo bueno que está, no puede ser malo para la salud. ¿no?

Como no es cosa de hacer una lista interminable de productos y de lo buenos que estaban todos, os invito a que visitéis la web de La Chinata y de que deis un paseo por una de sus tiendas. Además, te puedes dar unos caprichos muy agradables por muy poco dinero.  El problema es poner el freno en un momento dado. Si te dejas llevar, te llevas la tienda a casa. A disfrutarla.

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