Borsht rumano

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Ika, la señora que me ayuda en casa -mi cuidadora-, cocina estupendamente. Cuando empezó a trabajar con nosotros no le gustaba nada cocinar -a Ika no le gusta mucho comer- y, la verdad es que se metía bastante a regañadientes en la cocina. Poco a poco la he ido convenciendo y ha resultado ser una cocinera buenísima. El otro día, con motivo de la celebración de la Pascua ortodoxa, Ika apareció en casa con un montón de regalos: huevos pintos, vino rumano, ensaladilla rusa y borsht. Todo estaba muy rico y como soy muy petarda, me empeñé que me dijera cómo se hacía el famoso borsht, que era distinto a otros que yo había probado, con predominio de la remolacha. Ika me explicó que “bors,” en rumano es “caldo” y también uno de los ingredientes que se le pone a la sopa de verduras que ellos hacen, para darle su característico sabor ácido. Este borsht rumano es una sopa con multitud de verdura, que admite muchos ingredientes, tanto ternera como pollo y huevos y distintas clases de verduras y coles. Puede tomarse lo mismo caliente en invierno como frío en verano. Suele servirse tomarse con un poco  de nata ácida al lado y acompañarse con trozos de pan.

La receta no es complicada, aunque lleva un par de ingredientes desconocidos para nosotros que pueden encontrarse en algunos supermercados o, sustituirse por otros productos de sabor similar.

Yo voy a poner en la receta los sucedáneos que podemos encontrar fácilmente en España para hacer nuestro bors, El sabor ácido, en Rumanía lo proporciona un líquido (bors,) obtenido a partir de la fermentación de trigo y que contiene mucho ácido láctico, por lo que presenta un sabor similar al del limón (que va a ser el sustituto en nuestra receta; para  un condimento que añaden en Rumanía que es una hierba con aspecto intermedio entre el perejil y el cilantro, pondremos de sustituto perejil fresco picado; para la nata agria, usamos como sustituto un queso quark o un yogurt griego.

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El resultado es una sopa de sabor estimulante,  que puede constituir poco más que  un caldito adelgazante o una soberbia comida, según la cantidad de tropezones que lleve el caldo. Está buenísima con su sabor ácido suavizado por la nata agria.

Parece complicado, pero no lo es y seguro que os gusta tanto como a mí

 

Borsht rumano
Serves: 8-10
 
sopa ácida de verduras
Ingredients
  • 1 pechuga de pollo
  • 1 puñado de judías verdes
  • 1 trozo de calabaza
  • 1 calabacín
  • 3-4 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 patata
  • 2-3 tomates
  • un trozo de pimiento rojo
  • el zumo de 1 limón
  • 1 huevo
  • perejil fresco picado
  • unos 2 litros de agua
  • sal
Instructions
  1. En una olla a presión se pone a cocer durante unos veinte minutos las verduras limpias y cortadas en trozos pequeños y la pechuga de pollo.
  2. Cuando pueda abrirse la olla, se saca la carne y se parte en trozos pequeños, que se añaden a la sopa que, si es preciso, se deja cocer en la olla un rato más para evaporar un poco el caldo. Se añade el zumo de limón al gusto (debe notarse el sabor ácido por encima del de las verduras) y se sala.
  3. Cuando el borsht esté de nuestro agrado de sabor, se se bate un huevo como para tortilla y se añade en el caldo hirviendo a borbotones, mientras se remueve con un tenedor, para conseguir un hilado del huevo en el caldo.
  4. Antes de servirlo se añade el perejil picado
  5. Se sirve caliente, acompañado de nata ácida, queso quark o yogurt griego. Puede también tomarse frío

 

 

 

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