Cervecería Fass: Un clásico de comida alemana

Hacía siglos que no iba a la cervecería Fass (ahora se llama Fass Grill) y el otro día, pensando dónde solucionar la comida de un sábado sin mayor complicación, se nos ocurrió acercarnos. Nada, pero que nada, ha cambiando desde que yo iba con cierta asiduidad. Y se nota. No es que no me parezca agradable el ambiente de taberna bávara que tiene esta cervecería, pero se echa en falta un lavado de cara o de imagen.

Aunque por el restaurante hacía mucho tiempo que no pasaba, en casa hemos seguido tomando sus estupendas salchichas y sus ensaladas de vez en cuando, porque Fass  tiene también un supermercado (Rodríquez Marín,84) donde se pueden adquirir todos los productos alemanes que imaginarse puedan.

¡Por cierto! Ahora, en dos días estamos metidos en Adviento y en Fass tienen unos  muy bonitos calendarios de Adviento y todo un surtido de dulces y chocolates navideños, que en Alemania los hacen muy buenos.

Pues a lo nuestro. Aunque el sitio me pareció un poco oscuro de más, la comida -típica comida popular alemana de salchichas y codillo- me pareció estupenda y a un precio muy razonable.

Pedimos codillo, muy bien hecho, con puré de patata de verdad y su chucrut, tierno y de delicado sabor agrio.

fass2

 

No es que nos rompiéramos la cabeza demasiado y anteriormente a empujarnos el codillo, pedimos un surtido de salchichas -weisswurst y bratwurst- y otro de ensaladas alemanas: la típica Kartoffelsalat, que me encanta, la de arenques y remolacha y una versión de la  Waldorf salat, con apio y piña que hacen muy rica.

 

fass1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La verdad es que este repertorio de delicatessen porcinas, nos supo a gloria con su correspondiente jarra de cerveza bien fría y bien tirada.

Me gustó mucho volver. En Fass podemos saciar el hambre de comida contundente, que a todos nos da a veces, un día que no tengamos muy presente lo del LDL y los triglicéridos. Aunque me han comentado que el codillo hervido es cardiosaludable, por las gelatinas y el cartílago que tiene esa pieza. ¡Pues mejor que mejor!

Hasta donde yo sé, hay dos FassGrill en Madrid: el de Rodríguez Marín de siempre y el más nuevo del Arturo Soria Plaza.

Para estas Navidades, que se nos echan encima, Fass es una buena opción para llevar a la familia -sobre todo a los más jóvenes y tragones de la misma-  a comer cosas ricas en un ambiente distendido y que no nos cueste un riñón.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*