Poncelet Cheese Bar; para los amantes del queso

Pan con mantequillaPoncelet Chesse Bar ha llegado a Madrid con el objetivo de convertirse en un referente inigualable de la cultura del queso. Se trata de un espacio que reúne todos los elementos necesarios para que la experiencia gastronómica sea lo más completa posible y convertirse así en un pequeño “mundo del queso”. Lo primero y más llamativo del local es la decoración, con madera clara y sensación de amplitud y limpieza. Perfecta para el objetivo de este restaurante. Además, cuenta con varios cuadros con fotografías de animales que le sacarán una sonrisa a más de un comensal. Al fondo, resguardada de la luz y creada para optimizar el ambiente idóneo de temperatura, una vitrina con los mejores quesos nacionales e internacionales permite ver y escoger entre más de 140 tipos, mientras que una barra dirigida por dos expertos del queso nos muestra el arte de cortarlo, prepararlo y combinarlo en tablas acompañadas de pan, frutos secos, mermelada casera o membrillo.

 

Poncelet tiene además una carta preparada con exquisitas propuestas elaboradas en torno a su producto estrella, donde todos sus platos cuentan con al menos un tipo de queso como ingrediente; una extensa biblioteca especializada en este alimento; y un centro de divulgación de la cultura del queso, una propuesta que englobará presentaciones, conferencias y catas. Su equipo de profesionales y una amplia y variada carta de vinos (indispensable para las degustaciones), completan el objetivo de este Cheese Bar: hacer que la visita se convierta en una experiencia única (y muy sabrosa) que hay que vivir al menos una vez.

Os cuento cómo fue nuestra visita. Como era la primera vez que acudíamos a Poncelet, pedimos consejo al equipo que nos atendió y nos recomendaron pedir un entrante o plato principal, seguido de los quesos que, al ser un alimento más fuerte, mataría el sabor de los demás en caso de tomarlo de primero. De esta forma, y siguiendo los consejos que nos dieron, decidimos pedir de primero los Quadroni de calabaza a los cuatro quesos (13,50 euros)

y el Rissoto de setas y queso (13,50 euros).

Dos propuestas italianas que resultaron exquisitas. De segundo, optamos por dos de sus tablas internacionales. Poncelet cuenta con una extensa lista de quesos que pueden pedirse a la carta, teniendo siempre en cuenta las recomendaciones del día. Sin embargo, para los menos expertos en el tema, existe una serie de tablas nacionales e internacionales ya preparadas que facilitan mucho la elección. Nosotros elegimos dos combinaciones internacionales (14,42 euros/tabla), concretamente la número 2 y la número 3 de la carta, que ofrecen la posibilidad de degustar seis tipos de queso de diferentes países.

El acompañamiento que escogimos para ello fueron dos copas de Marqués de Riscal. Todas las tablas, que son servidas y explicadas por los expertos del local y vienen acompañadas de la información imprescindible (origen del queso, comunidad, D.O.P., leche, animal, raza e intensidad) y del orden perfecto para disfrutar aún más de ellas. Las porciones son generosas por lo que son perfectas para compartir.

Poncelet Chesse Bar es ya el punto de referencia madrileño para los amantes del queso. Cuenta con un horario de cocina ininterrumpido para poder servir desde desayunos a primera hora hasta cenas. Si pensáis acudir por la noche os recomiendo que no os olvidéis de reservar.

Dirección: José Abascal, 61. 28003 Madrid.

Teléfono: (+34) 91 308 02 21

Página web: Poncelet Cheese Bar

– Os dejo también la página web de su tienda: Poncelet punto selecto.

Horario: 9.00h a 00.00h ininterrumpidamente.

– Cerrado domingos.

Nota: 4 sobre 5