Merimée; nueva apuesta por la cocina internacional

Hace poco más de un año os hablamos de nuestra primera experiencia en Merimée, un local que abrió sus puertas con el fin de convertirse en una fuerte referencia de la coctelería madrileña. Tras unos meses de rodaje y de afianzar su nombre entre los gastrobares de Madrid, Merimée apuesta por un cambio importante en su concepto y amplía su carta. ¿El objetivo? Incorporar una cocina internacional de calidad que reste protagonismo a los cócteles y se lo sume a sus creaciones culinarias. Y así lo ha hecho Pedro Sánchez, dueño del local, gracias a la captación del chef Ángel Uró, actual jefe de cocina, quien esta dispuesto a seguir sorprendiendo con sus nuevas creaciones.

Tataki de atun rojo marinado en salsa sambiazu con terrina de shari

El resultado me encantó. Volvimos a un local impregnado de toques neoyorquinos donde destaca la imponente estética de diseño italiano. El mobiliario cambiante que ofrecen para que los visitantes se pongan cómodos me fascina. La noche y por supuesto, la cena, prometía.

Después de un Bellini de aperitivo acompañado de unas Mini muffins con paté de aceituna, zanahoria, naranja y piña, nos adentramos en nuestra experiencia en el renovado Merimée con una Ensalada de canónigos con queso de cabra caramelizado, virutas de foie, gelatina de ron miel y pasas (9 euros); una combinación perfecta y refrescante para comenzar con buen pie.

Con su Tataki de atún rojo marinado en salsa sambaizu con terrina de shari (15 euros) vinieron los primeros toques internacionales de su cocina, y seguimos viajando aún más lejos gracias a su Ceviche de lubina salvaje y fruta de la pasión con tostada multicereal (9,50 euros). Dos platos preparados con pescado fresco, cuidados hasta el último detalle y lo que realmente nos importa aquí, muy ricos.

Ceviche de lubina salvaje y fruta de la pasion con tostada multicereal

Con respecto a los platos de carne que pudimos probar, el Pollo crujiente marinado en miel, mostaza, sésamo y lima (9,50 euros) se convierte en un clásico renovado, preparado en su punto y con una salsa que combina a la perfección. Si, lo reconozco, soy una enamorada de las salsas con miel y mostaza. Otro de sus fuertes es el Confit de pato mulard con salsa de ciruelas (13 euros), carne de ave de calidad cocinada con mimo y con un toque dulce. Merece la pena probarlo.

Pasamos a los postres y destaco sobre todos los demás la Sangría de frutos rojos Cabernet Sauvignon con helado de vainilla de Tahití (4,50 euros). Un dulce diferente que se convirtió en una de las grandes sorpresas de la cena.

Y, como no podía ser de otra manera, al margen de querer darle más importancia a sus recetas que a sus cócteles, no íbamos a irnos sin probar uno de ellos. ¿El mio? Sorpresa de su barman, quien dio en el clavo con mis gustos. Eso sí, no quiso decirme con qué lo había preparado. Por lo que os aconsejo que os dejéis llevar por sus creaciones, no os van a defraudar. Y si os gustan los combinados muy muy dulces, aquí tienen el perfecto: Amor en francés suena mejor. Es igual que “beberse”  una bolsa de golosinas.

El mejor final para una cena encantadora con amigos del sector donde aprendimos, degustamos, hablamos de muchas cosas y compartimos nuestro amor por la gastronomía. Una noche inolvidable que espero que se repita pronto.

Como nota adjunta os cuento que Merimée se renueva y apuesta también por ofrecer un menú ejecutivo, dos menús degustación y la preparación de cócteles para bodas y eventos. Oferta a tener muy en cuenta.

Dirección: Fuencarral, 61. 28004 Madrid.

Teléfono: (+34) 91 116 67 02

Horario de domingo a jueves: 10.00h a 01.00h.

Horario viernes y sábados: 10.00h a 02.30h.

Nota: 3,5 sobre 5

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