Truco otoñal con calabaza

Si bien, hace unas semanas os hablaba de cómo debemos descongelar los alimentos, esta vez quería compartir con vosotros un truco muy útil ahora en otoño, tiempo de calabaza. Debo reconocer que antes no era amante de la calabaza pero cuándo empecé a introducirla en la dieta de la pequeña de la casa, descubrí qué daba un sabor muy bueno a los purés y que las cremas de calabaza eran deliciosas.

La cuestión es que yo antes compraba porciones no muy grandes de calabaza, para uso diario semanal, porque si compraba más se echaban a perder en la nevera.

En una de mis visitas a la frutería, me dieron un gran truco y la verdad es que funciona muy bien porque me permite comprar una calabaza entera ( no de las tamaño maxi claro está) y disponer de ella siempre que la necesite.

calabaza-truco-conservar

 

Congelar y cocinar

El truco es muy sencillo, para aquellos que no lo conozcáis:

– Debéis pelar la calabaza, sin que queden restos de piel porque amargan.

– La laváis y cortáis en dados, tal y como véis en la foto, y los váis colocando en tuppers o bolsas de congelación (muy útiles para distribuir raciones).

– Lo guardáis en el congelador y en el momento de necesitarlos, sólo tenéis que añadir los dados de calabaza que necesitéis, sin necesidad de descongelar.

No os imagináis el ahorro de tiempo que eso supone.  Siempre tendréis calabaza lista para incorporar a vuestras cremitas de otoño, y lo que es mejor, ahorrándonos el tener que pelar y cortar cada vez que la necesitamos.  O lo que es peor, ¡a salir corriendo a la frutería a comprar porque no tenemos!

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