Cómo freir morcillas, en mi caso, las de Soria

Recién llegada del pueblo, destino favorito de los españoles en tiempos de crisis, vengo como siempre cargada del surtido de carnicería que no puedo encontrar aquí, en Barcelona. Productos sorianos como la morcilla, el chorizo o los torreznos, sabores que tienen la esencia del pueblo y que me recuerdan a mi niñez.

Ya que no os puedo ofrecer un poquito, plasmo aquí en el blog cómo preparo uno de esos productos, la morcilla, de la manera más sencilla. La morcilla del pueblo, el de mi padre, Arcos de Jalón, es una morcilla de arroz, y siendo sincera es la única que como porque no he encontrado ninguna que se le parezca. Y mi hija sigue muy de cerca mis pasos, cuestión de genética supongo.

El riesgo que tenemos siempre  al freir la morcilla es de que quede desmenuzada o pegada en la sartén. El resultado entonces, queda deslucido, sobretodo si la van a degustar invitados.

morcilla-soria-trucos-freir

 

 

Trucos para cocinar la morcilla

1. En primer lugar, cortamos la morcilla, sin quitar la piel, en trozos de uno o dos dedos de grosor y las colocamos en un plato.

2. Ponemos en un plato un poco de harina y enharimos los trozos de morcilla, sacudiendo el exceso para que no coja mucho sabor.

morcilla-harina

3. Preparamos una sartén con aceite (no hace falta mucho, así coge menos grasa)  y dejamos que esté bien caliente.

4. Cuando esté listo el aceite, echamos las morcillas, vigilando que no salten mucho y las dejamos menos de un minutos por cada lado, bajando a continuación la potencia del fuego porque una vez la superficie se ha dorado ya no hay riesgo de que se deshagan.

5. Dejamos que se cocinen un par de minutos más, no es necesario más tiempo, y retiramos a un plato con papel absorvente para que absorvan el aceite.

Siguiendo estos sencillos consejos, evitaremos que la morcilla se abra por dentro y que apenas se pueda aprovechar, como a veces ocurre y conseguiréis que quede crujiente por fuera y blandita por dentro. Lo mismo podéis hacer con la morcilla de cebolla, no hace falta decirlo.

Espero que este truco os resulte útil, aunque un pelín calórico. Sin abusar, de vez en cuando es bueno volver a los sabores de toda la vida.

 

 

 

 

3 comentarios sobre:
“Cómo freir morcillas, en mi caso, las de Soria”

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*