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Cover: El festín de Raquel

06jun 12

Loca por las cerezas

Desde la ventana de la habitación de la primera planta del hospital se veía una frutería, situada justo en la acera de enfrente. Las cajas repletas de cerezas se asomaban a la puerta del diminuto establecimiento y los pequeños frutos amenazaban con caer al suelo.

Acababa de nacer mi hija y yo solo pensaba en lo bonita que era, pero al mismo tiempo no podía evitar que mi mirada se dirigiera cada pocos minutos hacia aquella frutería. Estábamos casi a mediados de mayo, justo la época en que los cerezos, ya desprovistos de sus preciosas flores blancas, empiezan a dar sus frutos. Las cajas repletas de cerezas que asomaban a la puerta de la tienda eran una verdadera tentación, y yo sucumbí, siendo como son las cerezas una de mis frutas preferidas. Con la excusa de un “antojo postparto”, logré que mi marido fuese a comprar unas cuantas. Al principio, él rechistó porque la enfermera había dejado bien claro que no podía comer nada. Yo insistí y al final logré comerme las cerezas, que me sentaron estupendamente. Por cierto, la enfermera casi me pilla.

RICAS Y SANAS, ¿SE PUEDE PEDIR MÁS?

Por su carne jugosa, dulce, deliciosa… se suelen tomar tal cual, sin más “adornos”, no los necesitan. Sin embargo, si se decide añadirlas a cualquier receta, dulce o salada, aportarán un bonito toque de color y tienen la ventaja de que absorben muy bien los sabores.

Actualmente, existen unas 15.000 variedades de cerezas y cada año surgen nuevas, aunque solo unas pocas suelen comercializarse. Además de destacar su delicioso sabor, no hay que olvidar sus numerosas propiedades: mejoran la circulación; aumentan nuestras defensas; previenen la anemia, la osteoporosis e incluso el cáncer, y también destacan por su efecto depurativo (evitan la retención de líquidos y el estreñimiento).

Como soy fan declarada de las cerezas, no puedo ser imparcial, pero esta receta estoy segura de que os encantará:

 

FALSO TIRAMISÚ DE CEREZAS

Ingredientes:

  • 500 g de cerezas
  • 300 g de azúcar
  • 1 copa de licor de cerezas
  • 6 yogures naturales
  • 3 cucharadas de azúcar glas
  • bizcochos de soletilla

Deshuesar las cerezas y ponerlas a cocer con el azúcar y el licor durante 10 minutos. Escurrirlas y reservarlas. Dejar reducir el líquido de cocción hasta que tenga la consistencia de un almíbar.

Batir los yogures con el azúcar glas y mojar los bizcochos en el almíbar. Poner la mitad de los bizcochos en el fondo de un molde unos al lado de otros. Colocar encima las cerezas (reservar unas cuantas). Cubrir con la mitad del yogur y colocar encima el resto de los bizcochos. Luego, verter el resto del yogur y acabar con una capa de cerezas. Dejar enfriar en la nevera un par de horas.

¡Buen provecho desde mi blog!

 

 

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5 comentarios

  1. Me gusta como escribes Raquel,ese paralelismo entre el nacimiento y una fruta tan preciosa.
    Deduzco que tu marido cumplió con ese antojo..ja,ja felicidades por la maternidad y el articulo

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  2. […] que estamos en plena temporada de la recolección de cerezas, tenemos que aprovechar para consumirlas, ya que es cuando mejor sabor tienen y además su precio […]

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  3. Felicidades por la receta y por Maria!

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