Ensalada de zanahoria y remolacha con calabacín asado

Si existe un tipo de receta en el que todo ingrediente  tiene su un hueco, esas son las ensaladas. Al ser un plato tan sencillo, fresco y rápido de preparar son la mejor opción para los días con prisas y los duros días de calor estival. Yo soy bastante ecléctica en cuanto a gustos se refiere, y tanto pronto puedo combinar una receta oriental con los ingrediente más tradicionales de nuestro suelo patrio, como incorporo sabores exóticos en el recetario popular mediterráneo.

Una de las comidas que más juego dan en cuanto a colorido, combinación de sabores, texturas y temperaturas, son la ensaladas. Son agradecidas con simples ingredientes y un toque de aliño, así que cuando la elaboración en un poco más compleja, por poco que sea, pasa de ser una simple mezcla de brotes verdes y hortalizas a convertirse en verdaderos platos gourmet.

Hojas de brotes tiernos, carnes y pescados marinados, toque de queso con mermeladas o dulce de membrillo, hortalizas caramelizadas, la combinación de frutas-verduras-hortalizas, la de toques exóticos y especias orientales, aceites aromatizados, vinagretas y aliños cítricos, etc. Hay un sin fin de posibilidades para que cada día comer sea toda una experiencia culinaria y una aventura en la cocina.

Con el tiempo he descubierto que algunos ingredientes son básicos en la nevera y en la despensa, y que siempre que estemos al borde de una ataque de hambre o no invada un antojo tremendo de un plato saludable pero diferente, nos sacan del apuro y, además, con nota.

En mi caso, la ventresca de atún, los pimientos rojos asados, las semillas de sésamo, los aceites aromatizados, el queso bajo en grasa (y de vez en cuando de cabra o un buen parmesano), la mostaza en grano, el vinagre de módena y de arándanos, el aguacate y el salmón ahumado, son algunos de mis imprescindibles.

Ahora que es tiempo de verdura de huerta, como el calabacín y la berenjena, siempre opto por mi versión de ensalada favorita: la que combina ingredientes en crudos con otros cocinados.

En ésta ocasión he sustituido los brotes tiernos por una cama de calabacín a la plancha con un simple toque de sal y unas gotas de aceite de oliva. Y como ingredientes principales unos espaguetis de zanahoria, con dados de remolacha, tomates cherry y atún. Es simple, pero deliciosa.

Espero que os resulte tan apetecible como a mí y la probéis en vuestras casas. Casi siempre, la cosas más sencillas con las más ricas.

¡Qué aproveche!

Ensalada de zanahoria y remolacha con calabacín asado

 

Ensalada de zanahoria y remolacha con calabacín asado
Serves: 2
 
Ingredients
  • 1 calabacín mediano
  • 2-3 zanahorias grandes
  • 1 remolacha cocida
  • 8 tomates cherry
  • 1 lata de ventresca
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Mostaza en grano
  • Vinagre de módena
  • Salsa de soja
  • Miel
Instructions
  1. Limpiamos y cortamos las zanahorias con un pelador (hacemos espaguetis).
  2. Hervimos al vapor 8-10 minutos y reservamos.
  3. Cortamos la remolacha en dados y los tomates por la mitad.
  4. Mezclamos los vegetales y añadimos la ventresca.
  5. Preparamos una vinagreta: aceite de oliva, un poco de salsa de soja, vinagre de módena, un poco de mostaza en grano y un chorro pequeño de miel. Mezclamos y aliñamos la ensalada.
  6. Cortamos el calabacín en rodajas y las hacemos a la plancha con aceite y sal (con moderación).
  7. Ponemos el calabacín como base y encima un poco de ensalada. El aliño sobrante lo empleamos para regar un poco las rodajas de calabacín.

 

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