Castañas asadas: todo lo que debes saber

Aprovecho hoy a traeros esta receta para que mañana, día de fiesta, la preparéis en asa. La verdad es que los frutos secos los tenemos durante todo el invierno pero parece que no nos acordamos de ellos si no es en Navidad. ¿No os ocurre igual a vosotros? A mí por lo menos sí. El clásico cucurucho de castañas asadas que compramos por la calle… ¡es un clásico en estas fechas!

En mi casa, en la noche de Reyes, no solemos preparar ningún postre dulce especial porque nos liamos a comer castañas asadas como locos. Las castañas son unos frutos secos muy sanos, al igual que las nueces, porque tienen un alto contenido en potasio y eso viene muy bien para las personas que, por ejemplo, tienen problemas de riñón. Tampoco tienen mucho aporte calórico aunque sí una gran cantidad de hidratos de carbono.

castañas asadasYo os aconsejo prepararlas estas navidades y dejar a un lado tanto dulce que comemos por estas fechas. Por eso, os voy a dar una serie de consejos para hacer castañas asadas en casa.

Cuando las compréis, es importante que os fijéis en el estado de la piel. Debe ser lo más brillante posible. En el mercado, encontraréis la castaña europea o castaña común, aunque existen otras variedades como son la castaña americana, la castaña china y la japonesa. Se diferencian entre sí por su dulzor (la china es la más dulce) y la cantidades de hidratos de carbono que contienen. Eso sí, estos tipos de castañas os serán más difíciles de encontrar.

Cuando lleguéis a casa, guardarlas en un lugar fresco y seco (es la mejor manera de conservarlas). Nunca las guardéis en una bolsa de plástico porque se pueden humedecer o enmohecer.

Y asarlas, es muy sencillo. Precalentad el horno a 200º y mientras, id cogiendo una por una y hacedlas un corte lateral. De esta manera, evitaréis que, a la hora de asarlas, revienten. Cuando ya las tengáis, echadlas sobre la bandeja del horno directamente y metedlas al horno durante 20-25 minutos. Las castañas se irán haciendo solas aunque, si queréis, a los 10 minutos, podéis moverlas un poco. Volved a cerrar el horno para que se terminen de hacer.

Servidlas en un bandeja y esperad a que se enfríen un poco, aunque no demasiado, porque hay que comerlas calientes pero sin abrasaros las manos.

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