Trucos para el bizcocho de yogur perfecto, jugoso y esponjoso

Trucos para el bizcocho de yogur perfecto, jugoso y esponjoso

Leire Gamboa

 

Receta del clásico y básico bizcocho de yogur que siempre sale bien pero aún así hay algunos trucos que hace que todavía quede más jugoso y esponjoso, hoy os cuento cuáles son los míos para que os salga un bizcocho de 10 y sin complicaciones. Un trozo de este bizcocho te alegra los desayunos y las meriendas, gusta a todo el mundo y sobretodo a los más pequeños de la casa. Es la receta perfecta para hacer en casa con los niños y que se inicien en la cocina.

 

Trucos para el bizcocho de yogur perfecto, jugoso y esponjoso

Leire Gamboa

Trucos para el bizcocho de yogur perfecto, jugoso y esponjoso

Leire Gamboa

Trucos para el bizcocho de yogur perfecto, jugoso y esponjoso

Leire Gamboa

 

Ingredientes bizcocho de yogur fácil y esponjoso:

  • 1 yogur natural o de limón
  • 1 medida de yogur de aceite de girasol
  • 2 medidas de yogur de azúcar
  • 3 medidas de yogur de harina (Con harina integral también sale bien)
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Ralladura y zumo de medio limón (Opcional)
  • Semillas de amapola (Opcional)

 

¿Cómo hacer el bizcocho perfecto?

El bizcocho de yogur no necesita unas medidas súper exactas para que salga bien, el envase del yogur que utilicemos será nuestra medida.

Siempre empiezo sacando todos los ingredientes y utensilios necesarios en la mesa de trabajo. Así no se me olvida nada y luego los voy guardando según los voy utilizando. La cocina si no, puede quedar hecha un asco y no es plan, no! Me gusta ser ordenada en la cocina.

Lo primero que hago es separar las yemas de las claras. Las claras las reservo para el final. En el bol de las yemas agrego el yogur, el azúcar y el aceite. Utilizo una batidora de doble varilla para mezclar bien los ingredientes. Añado, tamizando una medida de harina junto con la levadura. Mezclo bien con las varillas. Añado otra medida de harina, mezclo bien y lo mismo con la tercera. Es el momento de la ralladura de limón, el zumo y las semillas. Mezclo bien pero evito mezclar durante mucho rato, solo hasta que los ingredientes estén integrados.

En este momento enciendo el horno a 180 ºC. Monto las claras a punto de nieve, hasta que cambien de color, se vuelvan más brillantes y le salgan picos. Le podrás dar la vuelta al bol sin que se caigan. Con una lengua, cojo una cantidad pequeña de claras e incorporo a la masa con movimientos envolventes. Notarás que la masa se ablanda. Cojo otra pequeña cantidad de claras e incorporo y así, en 2 o 3 veces, poco a poco pero sin sobre batir. En cuanto las claras estén integradas paramos.

Me gusta utilizar el típico molde redondo que se abre y se separa la base. Pero se puede utilizar cualquier molde apto para el horno. Lo pintamos con aceite para que se pueda desmoldar fácilmente. Echamos la masa repartiéndola bien por todo el molde y arrastrando con la lengua para no desperdiciar nada. Al terminar no daremos ningún golpe con la lengua al molde ni sobre la mesa. Los golpes harán que baje el aire que hemos conseguido con las claras y no queremos eso.

Ya solo nos queda hornear. Esto es casi lo más difícil. Tenemos que conocer nuestro horno y hacer pruebas con él. Yo lo horneo 40 minutos a 180 ºC, pero esto dependerá. Lo más importante es no abrir el horno hasta que esté bien hecho. Yo lo que os recomiendo es que vayáis probando con una libreta cerca e id apuntando cómo han ido las pruebas hasta que deis con el tiempo exacto…¡Cada horno es un mundo!

Una cosa que yo antes no hacía y ahora me parece importante es sacar todas las bandejas de horno y utilizar solo la rejilla para apoyar el bizcocho y así que se pueda hornear bien por arriba y por abajo.

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