Estas son algunas de las sopas más famosas para disfrutar durante el invierno

Photo by Monika Grabkowska on Unsplash

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Invierno siempre es el momento de más consumo de platos de cuchara y entre todos los que existen las sopas juegan un papel protagonista. Hoy repasamos algunas de las más famosas y suculentas. También son las más consumidas no solo en casa, sino en bares y restaurantes. Sin ninguna duda son un buen aliado para llevar mejor las bajas temperaturas, por lo que no dudes en elegir tu preferida y animarte a cocinarla. Yo te daré algunas claves para ello.

Sopa de ajo, también llamada sopa castellana es una de las más conocidas y se puede encontrar en muchas regiones de nuestro país desde hace cientos de años. Su origen se sitúa en Castilla​ y León. Contiene fundamentalmente agua o caldo, pan (que suele ser pan duro que ha sobrado de días anteriores), pimentón, laurel, ajo, aceite de oliva y huevo escalfado. Se trata de una sopa de origen humilde; está, como todo plato popular, sometido a múltiples variantes, y gustos de quien la cocina, por lo que es común que se le añadan otros ingredientes.

Ha sido un almuerzo muy frecuente en la antigüedad en muchos sitios de España. Para mantener las fuerzas, las sopas de ajo se toman generalmente con uno o dos huevos dentro, que se cocinan con el calor de la sopa. En ciertos lugares de España es uno de los platos típicos de la cuaresma, y constituye uno de los olores que rondan por los aires de las diferentes procesiones de Semana Santa. Sin lugar a duda es una sopa sencilla, económica y no por ello menos importante que otras. Puede ser caldosa o más bien seca y puede ejercer de contundente desayuno en muchas ocasiones. Utiliza un buen pan y un pimentón de calidad, veras que el resultado es excelente.

Sopa de cebolla es otra de las famosas. Es un plato originario de Francia, país donde se popularizó y que extendió su receta por el mundo en el siglo XIX. Aunque ya desde la Edad Media se tienen registros históricos de este plato estando presente en los libros de cocina desde el siglo XIV.

En París comenzó la costumbre de tomar esta sopa cuando se quería comer algo caliente en los pocos sitios abiertos a altas horas de la madrugada, también poco a poco en las tabernas y restaurantes, extendiéndose después como plato para muchos trabajadores de los mercados y plazas de abastos.

Las claves para hacer una buena sopa de cebolla son, por una parte, la calidad de la cebolla y por otra, el tiempo. Es importante que pochéis bien y lentamente la cebolla para después incorporar un buen chorro de jerez, dejándolo reducir y mojando con agua o un suave caldo de verduras. Una variante interesante que os quiero dejar es que probéis a incorporarle unas migas de bacalao en el último momento. Por lo general suele terminarse con unas rebanadas de pan tostado por encima y queso rallado para gratinarla después. Por lo que es importante tomar estar sopa en taza de caldo.

La sopa de trucha se trata de una sopa típica de la cocina leonesa servida en cazuela de barro. Es un plato que en su concepción posee escasos ingredientes: trucha (se emplean los lomos del pez), pan y ajos. El aspecto rojizo que suele tener la sopa se debe al empleo de abundante pimentón. En ocasiones se denomina sopa de trucha berciana indicando su procedencia de El Bierzo. El plato se elabora con los lomos de la trucha que se suelen dorar en aceite de oliva. Este plato es similar a las sopas de ajo o castellana. En algunos casos el caldo inicial parte de otra preparación a base de jamón, chorizo, etc. es decir con productos típicos de la matanza. Este caldo se saboriza con ajos y perejil machacados en un mortero. La receta suele variar dependiendo de la familia y del cocinero. Se suele preparar con abundante pimentón, lo que la convierte en una sopa alegre y en algunos casos se le añade una guindilla para darle un ligero picante.

Al igual que las sopas de ajo, las rebanadas de pan hacen que la sopa quede a veces “seca” del caldo y es por esta razón por la que se suele denominar “sopa de tenedor”. Se trata de un plato principal, no obstante, es posible que se sirva en algún local como tapa: sobre todo en el barrio húmedo (León).

La sopa de pescado o marisco es una de las reinas de esta colección. Su preparación se compone básicamente de abundante pescado o marisco. Suele emplearse el caldo de la propias espinas o mariscos para dicho fin. Esta sopa responde a la disponibilidad regional del pescado. Es por esta razón por la que existen numerosas recetas ligadas a cada gastronomía.

Las sopas de pescado suelen ir acompañadas de ingredientes que le proporcionan un carácter puramente regional a la receta. Bien por el empleo de una variedad local de pescado o marisco, o bien por el empleo de ingredientes de acompañamiento autóctonos. Es por esta razón, por lo que una sopa de pescado suele estar relacionada generalmente con zonas costeras, cercanas a centros pesqueros. Todas ellas suelen tener un origen culinario íntimamente relacionado con las actividades pesqueras de una región concreta. Estas pueden ser ligeras, o tipo bisqué (es decir, más untuosas). Generalmente llevan toques anisados, hinojo y fideos. La clave de una buena sopa esta en su caldo, más suave o intenso, pero siempre debe tener sabor.

La sopa Minestrone es una especialidad de la cocina italiana similar a una sopa elaborada con verduras de la época del año, como la tradicional sopa de verduras española. A menudo se le añade algo de pasta o arroz. Los ingredientes más famosos son judías, cebollas, apio, zanahorias y tomates (todos ellos finamente picados). No existe una receta fija para la elaboración de la minestrone, ya que se suelen emplear las verduras típicas de la estación del año y depende del lugar en que se prepara. Puede ser un plato puramente vegetariano o, por el contrario, puede contener carne o ingredientes basados en carne, como caldo de pollo, tocino y jamón, entre otros. Usar verduras como puerro, calabacín, nabo o repollo finamente picado nos dará un toqué sabroso y diferente a nuestra sopa.

Sopa de fideos. Terminamos este repaso con la más sencilla pero posiblemente la más consumida y que mas adeptos tiene. Se trata de la sopa de fideos. Para gustos, colores, pero generalmente utilizar un fideo fino hace mas “fina” esta sopa. Sin ninguna duda, la mejor sopa de fideos es la que se consigue con el caldo del cocido. Ya que la cocción de las carnes junto al repollo y los garbanzos conseguimos un caldo único y perfecto para incorporarle el fideo que coceremos pocos minutos en el caldo. Si no hay cocido tenemos alternativas elaborando un caldo a partir de verduras y gallina o pollo con agua. Es importante en este caldo que estén presentes, el puerro, el repollo, la cebolla y la zanahoria, de esa forma, conseguiremos un sabor mas intenso. También otro truco es dorar ligeramente en el horno las carcasas del pollo o gallina, conseguiremos un mejor resultado.

Y hasta aquí nuestro viaje por las sopas de invierno, te animo a cocinarlas y descubrir cual es tu favorita. No dudes dejar tus dudas y comentarios aquí, será un placer ayudarte.

Quique Rodríguez | #losuculentodequique

También en Twitter e Instagram | @quiquerodrig

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